Por fin, la pandemia empieza a quedar atrás.  Aún estamos muy lejos de superarla, pero afortunadamente estamos retomando nuestras actividades que habíamos dejado durante más de un año.  Estar en casa no ha sido del todo malo, pero no poder compartir una comida y bebida en compañía de la familia se extrañaba montones. Es por eso que la primer salida ha sido a disfrutar de un buen restaurante, con deliciosos platillos, y un gran ambiente.


Hace unos días, por primera vez en un año, decidimos regresar a comer en un restaurante.  Extrañábamos mucho disfrutar una salida con la familia y amigos, hace más de un año comíamos en casa y si bien nos iba, pedíamos de repente comida a domicilio, que disfrutamos muchísimo, pero que no era lo mismo que ir a pasar un buen rato con platillos recién salidos de la cocina del chef y quedarnos a hacer sobremesa platicando y riendo con nuestros seres queridos.

Durante meses, los restaurantes sufrieron la falta de clientes y muchos tuvieron que cerrar durante 2020, muchísimas personas dedicadas a este negocio perdieron su empleo, pero también otros vieron la oportunidad de crear un nuevo concepto, empezar desde cero y se atrevieron a invertir para sacar esta industria adelante.

Eligiendo el lugar

Así que cuando elegimos el primer restaurante al que iríamos luego de un año de encierro, no lo pensamos más y nos fuimos a conocer Apego: Balcón del sur, que está en la plaza boutique Espacio Sur en la Ciudad de México.

Nuestra experiencia fue excelente, desde que llegamos nos sentimos seguros pues se notaba cómo aplican todas las medidas sanitarias y se nos quitó la preocupación que todavía teníamos. Las mesas perfectamente limpias, con sana distancia y la terraza, además de ser un espacio abierto con una vista muy bonita de una jacaranda, está decorada con ambiente de hogar.

Para iniciar, compartimos una alcachofa a los 3 quesos.

Sin duda una de las entradas estrella del lugar, ¡nos encantó! Era un plato perfecto para compartir y además pedimos una cecina rasurada que estaba deliciosa y que también compartimos.

Para el plato fuerte tuvimos una difícil elección, pues todo se nos antojaba pero no podíamos comer todo el menú en la primer visita.  Se nos antojó mucho el «Pescado Paquito» que viene adobado y con una salsa de cilantro que hace que resalte su sabor al máximo.

 

También quisimos probar el pulpo, que nos recomendaron mucho, y sin duda se quedaron cortos con la recomendación.  Venía cocido perfecto y con ali oli sobre una rodaja de papa. Sin duda uno de mis favoritos.

Otro de las recomendaciones que nos dieron amigos que ya conocían Apego era que probáramos su coctelería y por supuesto yo también ya se las recomiendo. Probé el Madame Chic que lo preparan con gin y Campari y estuvo espectacular.

 

Conclusión

Sin duda fue una gran experiencia, me encantó salir nuevamente a un restaurante después de tantos meses, y conocer este nuevo lugar, que apenas abrió este año, fue un gran descubrimiento.  Ya estoy planeando mi siguiente salida y seguro invitaré a mis mejores amigas.

¡Ah! y no olviden dejar espacio para el postre o para un Carajillo Balcón del Sur…